El hacer juicios, es malgastar nuestra energía, no podemos etiquetar nada, nadie tiene el poder de decidir si algo es bueno o malo, porque nadie tiene la verdad absoluta de los hechos. Ignoramos tanto la causa que motiva a alguien a tener algún tipo de actitud, como también ignoramos los designios de Dios al permitir cosas que probablemente no están a nuestro alcance comprender.
Cuando tomamos la decisión de no juzgar, nos estamos dando la oportunidad de encontrar la calma en nuestra conciencia, porque ¡tenemos una carga menos! en nuestra existencia, ya no tenemos que preocuparnos por las acciones de los demás y eso nos permite ¡ocuparnos de las nuestras íntegramente!.
Cuando tomamos la decisión de no juzgar, nos estamos dando la oportunidad de encontrar la calma en nuestra conciencia, porque ¡tenemos una carga menos! en nuestra existencia, ya no tenemos que preocuparnos por las acciones de los demás y eso nos permite ¡ocuparnos de las nuestras íntegramente!.



