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8 de febrero de 2012

Envejecer es obligatorio, madurar opcional.

El primer día en la universidad nuestro profesor se presentó y nos pidió que procuráramos llegar a conocer a alguien a quien no conociéramos todavía. Me puse de pie y miré a mí alrededor, cuando una mano me tocó suavemente el hombro. Me di la vuelta y me encontré con una viejita arrugada cuya sonrisa le alumbraba todo su ser. ‘Hola, buen mozo. Me llamo Rose. Tengo ochenta y siete años. ¿Te puedo dar un abrazo?

Me reí y le contesté con entusiasmo: ‘¡Claro que puede!’ Ella me dio un abrazo muy fuerte.
‘Por qué está usted en la universidad a una edad tan temprana, tan inocente?’, le pregunté. Riéndose contestó: ‘Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener unos dos hijos, y luego jubilarme y viajar.’
‘Se lo digo en serio’, le dije. Quería saber qué le había motivado a ella a afrontar ese desafío a su edad.

7 de diciembre de 2011

El futuro ha pertenecido y pertenece a los soñadores.

El abuelo nos reunía a su alrededor, 10 nietos escuchábamos embelesados y atentos, sin perder una sola palabra de la historia del pirata. Regularmente visitábamos a los abuelos todos los años en su casa de la playa. El lugar y su charla nos llenaba de imaginación, y lo más curioso es que todos creíamos que la historia era real, ahora ya de adultos comprendemos que aunque su cuento era producto de su fantasía, los resultados eran verdaderos. Su narración era así: "Yo tenía un amigo que era pirata. él se refugiaba en esa isla que ven enfrente, una mañana rescató a un pequeño pulpo, que estaba atrapado en las rocas, y desde entonces se convirtieron en entrañables compañeros. Cuando el pirata regresaba cada año a descansar a la isla., el pequeño pulpo sentía su presencia y venía a saludarlo. Un día me lo presentó, recuerdo claramente cómo le dijo que yo era su mejor amigo entre los humanos y a él lo consideraba el más leal y fiel compañero. Por eso le iba a confiar la custodia de su tesoro y solamente a él (refiriéndose a mí) podía guiar a donde se encontraba su fortuna y entregársela, en caso de que él no volviera jamás. "Pasó el tiempo, continuó el abuelo, y el pirata se perdió para siempre en el mar. Hoy sigo visitando al pulpo, que ahora también es mi amigo, seguramente él adivina que mañana iremos a la isla, y tengan la certeza de que habrá algunos tesoros en la playa, pues sabe que su amigo el pirata no volverá. Jamás le he pedido que me entregue el tesoro, pero sé que le gustaría compartirlo con ustedes, pues sabe que los amo".

31 de octubre de 2011

Educación.


Un nuevo integrante había llegado a la familia: se trataba de un precioso cachorro de un mes y medio de edad, que alegró a todos con su presencia. Claro a medida que pasaban los días, se presentaban las dificultades: el perrito robaba las pantuflas, mordisqueaba las patas de los muebles, orinaba en cualquier parte, molestaba a las visitas. Cuando la situación se tornó caótica, el dueño de casa tomó la determinación de llevar a la revoltosa mascota a una escuela de perros.   Fue a averiguar a la que le quedaba más cerca de su casa, y habló con el instructor. Le describió el estado de las cosas, acordaron un arancel y un horario, y preguntó ¿podemos comenzar hoy mismo? Por supuesto, cuanto antes mejor. Justamente ahora tengo un turno libre. Voy a buscar el perrito. ¿Para qué? Pase, no más, al aula. Yo les doy clase a los amos, que son los que tienen la responsabilidad. 


De pequeñas historias para grandes momentos de Walter Salama.


27 de octubre de 2011

Saludos.


Son mensajes breves de alta significación, sentimientos claros y positivos claros y positivos con los que expresamos la alegría de un encuentro o lo mejor de nuestros deseos hacia lo otros: Bienvenido, Welcome, Bienvenu, Shalon, Wilkomen, Benvenuto. "Hola", "Ojalá", "Buen viaje", "Hasta mañana", "Hasta luego", es decir "quiero volver a verte", y "que Dios también lo quiera así..." "Buena suerte" La mano extendida, abierta, franca, dice, con transparencia, que no esconde ningún puñal, espada u otra arma agresiva. Si el contacto es lánguido, con entrega parcial de los dedos, desabrido, señala distancia. "Mano fría, amor de un día", "mano caliente, amor para siempre". Hay besos de circunstancia, caníbales, puntuales, veloces, demorados, acelerados, de uni o doble lateralidad. Cuando la reina de Inglaterra trató de hacer las paces con el corsario Morgan, excedido en transgresiones y violencias de todo tipo, decidió visitar el barco del temido pirata y negociador. Morgan y su tripulación esperaban el ingreso de la reina en cubierta, con consciencia culposa, y tal vez confiada, de los que robaban para la corona. Al pisar el barco, Morgan, en señal de arrepentimiento y cordialidad, llevó su mano a la frente semitapándose el rostro. La tripulación lo imitó en signo de lealtad, y desde entonces quedó incorporada la "venia" como saludo a la autoridad. Los bebés rápidamente aprenden a saludar con una sonrisa a los rostros simpáticos. Es un acto reflejo de "Sentir con otro " Los perro nos saludan con un desborde afectivo que solemos encontrar entre conocidos, y así muchos animales reconocen sus graznidos, maullidos y resoplidos de todo tipo de aparición de sus queridos amos, con una euforia desconocida entre humanos. Se saluda levantando el sombrero, inclinando el talle, guiñando un ojo, besando la mano, enviando una tarjeta, una flor o un regalo. Un saludo cambia el color el día y también la temperatura del informe meteorológico. Los saludos gustan, se contestan y unen a la distancia y en la cercanía. Aprendamos de Morgan o del perro, del loro o del bebé, a saludar con afecto y respeto. "El huésped es Dios", dicen las escrituras.

De Cuentos para regalar a personas originales. de Enrique Mariscal

19 de octubre de 2011

El búfalo y el yak.


El búfalo y el yak son dos animales muy singulares. Tienen en común su capacidad de resistencia, su solidez, su mansedumbre, su parca belleza y su simpatía. Ambos son bovinos, pero el búfalo habita en las planicies y en montañas de media altura, en tanto que el yak mora en la altiplanicies y, por tanto, en lugares de notable altura. Y he aquí, porque así es el juego caprichoso de la vida, que un búfalo y un yak se hicieron amigos. Entonces comenzó el problema para ambos. ¿Por qué? Pues porque cuando el búfalo acudía a visitar al yak a sus moradas, se sentía mareado, cansado y, en suma, padeciendo el desagradable mal de altura, y cuando el yak iba a visitar al búfalo a sus tierras, se notaba alicaído, víctima de un insoportable calor y de un aire irrespirable. Búfalo y yak se quejaban. Les unían estrechos lazos de amistad, pero cada vez que uno visitaba al otro en verdad que la cosa se complicaba.

12 de septiembre de 2011

Estrellas de mar.

Había una vez un escritor, que vivía en una tranquila playa, junto a un pueblo de pescadores. Todas las mañanas caminaba por la orilla del mar para inspirarse, y durante las tardes se quedaba escribiendo.
Un día se desató una tormenta tan poderosa que parecía que el mar quería tragarse la playa.
Al otro día amaneció con una calma extraordinaria.
El color del mar era de un azul turquesa indescriptible, un arco iris partía de la playa y se perdía en la inmensidad del mar.
Esa mañana divisó un bulto que parecía bailar, al acercarse vió a un joven que recogía estrellas de mar que estaban diseminadas por miles en la costa.
¿Porqué hace eso? preguntó el escritor, levantando la voz?
No se da cuenta, replicó el joven, la marea baja y el sol brilla. Las estrellas se secarán y morirán si se quedan en arena. Joven, existen cientos de Kms. De costa y centenares y miles de estrellas de mar desparramadas por la arena.
¿Qué consigue con eso?, de cualquier forma la mayoría va a morir.
El joven tomó una, la arrojó al mar , y luego mirando fijo a los ojos del escritor le dijo, para esta ya he conseguido algo.
Aquella noche el escritor no concilió el sueño ni tampoco consiguió escribir.
Por la mañana muy temprano se dirigió a la playa, se reunió con el joven y juntos comenzaron  a devolver estrellas de mar al oceáno.

7 de septiembre de 2011

Perseverancia.


Dos ranitas cayeron en un tambor que contenía leche hasta la mitad. Aunque eran buenas nadadoras, empezaron a cansarse, pero, cuando intentaron salir, descubrieron que estaban demasiado lejos del borde como para alcanzarlo de un salto. Una de las ranas se desesperó. No puedo más-jadeaba-, no saldremos vivas de aquí. -Resiste, resiste-respondía la otra-. Ya encontraremos una solución. No debes abandonar. Sigue nadando, manténte a flote. Un rato más tarde, la ranita quejumbrosa renunció a continuar esforzándose, y se ahogó.   Su valiente compañera siguió nadando, con la energía que da la confianza. Y tanto nadó, que la leche comenzó a cuajarse por el batido de sus patas hasta que se convirtió en sólida manteca. En ella hizo pie para dar un salto que la sacó triunfal, de la trampa.

Del Libro "Pequeñas Historias para Grandes momentos de Walter Salama".

5 de septiembre de 2011

Prioridades.

Hace algún tiempo estaba leyendo acerca de un experto en temas de administración del tiempo. Un día este experto estaba hablando a un grupo de estudiantes y buscó algo que les quedara por siempre a estos jóvenes.
Se paró enfrente de todos con una olla de cerámica con boca ancha, la colocó sobre la mesa y tomó una docena de piedras grandes y las fue colocando  dentro de la olla. Cuando la olla estuvo llena y no cabía una piedra más, preguntó:
-¿"Está llena la olla"?
Todos en la clase contestaron:
-"siiiiiii"
Dijo:
¿De verdad?
Entonces tomó un cubo con grava y empezó a vaciar su contenido en la olla hasta que esta se fue colocando en los huecos que existían entre las piedras más grandes hasta que ya no pudo entrar una más. El preguntó:
- "¿está llena ahora?"
Alguien del grupo contestó:
-"Probablemente no"
-"¡Bien!" exclamó
En seguida tomó una cubeta con arena y la vació dentro de la olla de tal manera que la arena cubrió los huecos dejados por las piedras y la grava y ya no cupo más.
Preguntó: "¿está llena ahora?"
"Nooo!" exclamó el grupo.
"¡Excelente!" les dijo a la vez que vaciaba una jarra con agua en el interior y esta era absorbida por la arena.
"Cual es el punto de este ejemplo?"
Un estudiante comentó: El punto es que no importa que tan llena este tu agenda, si te esfuerzas habrá cabida para algo más.
"No, -contestó el expositor-. El punto que nos ilustra esto es que si no colocas las piedras grandes en primer lugar, no podrás hacerlo después"
¿Que son para ustedes las piedras grandes en su vida?
¿Un proyecto pendiente de lograr, tiempo de calidad con tu familia, tu fe, tus finanzas, tus estudios, una causa justa? Recuerden: "Pongan las piedras grandes de su vida primero ya que no podrán colocarlas después".

14 de julio de 2011

Las granadas.

Había una vez un hombre que tenía muchos granados en su huerta. Y durante varios otoños puso sus granadas en bateas de plata fuera de su casa, con un letrero que decía: "Toma una gratis y que seas bien servido". Pero la gente pasaba y nadie tomaba fruta alguna. Entonces el hombre reflexionó, y un otoño no puso granadas en bateas de plata fuera de su casa, pero escribió con grandes caracteres: "Aquí tenemos las mejores granadas de la región y se venden más caras que las de cualquier otro". Y de esa manera, todos los hombres y todas las mujeres del pueblo se apresuraron a comprar. 


Khalil Gibran.

6 de julio de 2011

Científicos.

Una vieja historia comenta el origen de un confuso debate de científicos. Un grupo de docentes pasó por el laboratorio para ingresar al salón de conferencias. Los profesores observaron junto a la ventana, un recipiente esférico de metal. Uno de ellos hizo notar que la parte metálica que recibía los rayos del sol estaba mucho más caliente que la opuesta, que quedaba en la sombra. Los demás comprobaron la diferencia, casi obvia, el calor, sabemos, dilato los metales. Concluida la conferencia, los profesores volvieron a pasar por el laboratorio. Esta vez, uno advirtió que la parte del cacharro que estaba frente al sol se hallaba fría, y la opuesta caliente. Se produjo una gran discusión para explicar las causas del mieterioso fenómeno calórico. ¿Cómo era posible que un objeto alejado de los rayos solares estuviera más caliente que otro próximo a ellos? Las posiciones se enfrentaban, los argumentos y los vozarrones se acumulaban. Nadie sospechó la verdad. Simplemente, mientras los profesores estaban en la conferencia, el peón del laboratorio había dado vuelta el recipienteEl darse cuenta es un hallazgo que libera. Gran parte del dolor que ensombrece nuestra vida se debe a la ignorancia. Si se elimina la incomprensión, el mal desaparece. Como por arte de magia

22 de junio de 2011

Crisis.

Había una vez un ciudadano que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía la radio, no leía los periódicos ni veía la televisión.

Alquiló un trozo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón: "Compren deliciosas albóndigas calientes". Y la gente se las compraba.

Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse mejor de su negocio. Y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.

Sin embargo, ocurrió algo importante; su hijo le dijo: "Padre, ¿pero no escuchas la radio, ni lees los periódicos?. Estamos sufriendo una grave crisis. La situación es realmente mala; peor no podría estar". El padre pensó: "mi hijo estudia en la Universidad, lee la prensa, ve la televisión y escucha la radio. Sabe entonces lo que dice".
Compró pues menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejó el alquiler del  terreno con el fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más. 
"Tenías razón hijo mío", le dijo al muchacho. " Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis".

18 de junio de 2011

Los tre albañiles.

Tres albañiles estaban desempeñando la misma tarea, cuando un distraído transeúnte se acercó a ellos. El caminante le preguntó al primero, ¿Qué está usted haciendo?. A lo que el albañil respondió, ¿No ve? ¡Apilando ladrillos! con un gesto molesto, consecuencia de una pregunta que este percibió como tonta y de respuesta obvia. El caminante repitió la misma pregunta al segundo albañil. La respuesta no se hizo esperar. ¡Levantando una pared! El tercer albañil también respondió al particular interrogatorio, y con una amplia sonrisa de orgullo dijo: construyendo el hospital de niños del pueblo.

En esta historia la tarea es exactamente la misma, pero el grado de comprensión entre los tres albañiles respecto de la significación y utilidad de su trabajo para otras personas es muy distinto, tan distinto como distintos son sus respectivos niveles de motivación y compromiso en la labor.
Es factible esperar entonces que mientras crece la conciencia de la significación del trabajo, crezca proporcionalmente la motivacion y el compromiso de la personas. La motivación pasa por hacer la tarea cotidiana mas interesante para la persona.

16 de junio de 2011

El bien y el mal.

En cierta ocasión un escritor preguntó al líder espiritual
de una comunidad cómo había podido crear Dios un mundo en el que existe el mal.
El religioso explicó que el mal no tiene existencia real, es
sólo un estado potencial del ser y éste es libre de elegirlo o
rechazarlo.
-Aunque puede usarse para herir y hasta matar, por sí
mismo, un cuchillo no es malo -ejemplificó- también sirve
para que un cirujano salve una vida.

Lo que ha hecho Dios es permitirnos elegir cómo usaremos
el cuchillo. No existen dos poderes divinos: sólo hay uno.

3 de mayo de 2011

El elefante del circo.

Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe era también el animal preferido de otros niños. Durante la función, la enorme bestía hacía gala de un tamaño, un peso y una fuerza descomunales… Pero después de la actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba sus patas.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y aunque la madera era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza,podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente. ¿Qué lo sujeta entonces?. ¿Por qué no huye?.
Cuando era niño, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces por el misterio del elefante… Alguno de ellos me explicó que el elefante no huía porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: “Si está amaestrado, ¿porqué lo encadenan?”.

29 de abril de 2011

El náufrago.

El único sobreviviente de un naufragio llegó a la playa de una diminuta y deshabitada isla. Pidió fervientemente a Dios ser rescatado, y cada día escudriñaba el horizonte buscando ayuda, pero no parecía llegar.


Cansado, finalmente opto por construirse una cabaña de madera para protegerse de los elementos y almacenar sus pocas pertenencias. Entonces un día, tras de merodear por la isla en busca de alimento, regresó a su casa para encontrar su cabañita envuelta en llamas, con el humo ascendiendo hasta el cielo. Lo peor había ocurrido, lo había perdido todo. Quedo anonadado de tristeza y rabia. "Dios, Como pudiste hacerme esto?" -se lamentó. Sin embargo, al día siguiente fue despertado por el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Habían venido a rescatarlo. "¿Como supieron que estaba aquí?" -preguntó el cansado hombre a sus salvadores. "Vimos su señal de humo" -contestaron ellos.

Es fácil descorazonarse cuando las cosas marchan mal, pero no debemos desanimarnos. Recuerda la próxima vez que tu cabaña se vuelva humo, puede ser la señal de que la ayuda viene en camino.

22 de abril de 2011

El viejo y solitario árbol.


Había una vez un viejo y marchito árbol creciendo entre los bosques en las tierras altas. Era invierno, estaba nevando y hacía mucho frío.
Un día, un pájaro volaba desde lejos. El pájaro estaba cansado y hambriento así que se detuvo sobre el hombro del viejo árbol para descansar.
“¿Amigo, has venido desde muy lejos?” Le preguntó el viejo árbol al pájaro.
“Sí, sí he volado desde muy muy lejos, estoy pasando por aquí y deseo descansar”, respondió el pájaro.
“¿Es bello el lugar de donde vienes?” Preguntó el viejo árbol.
“Sí que lo es, es muy bello por allá. Hay flores, grama, manantiales y lagos. Están también mis amigos, pequeño pescado, pequeño conejo, pequeña ardilla, vivimos vidas muy felices; en realidad no es solitario para nada. Y es muy cálido allá, no tan frío como lo es aquí.”
“¡Oh, pues eres muy afortunado! No es cálido por aquí; el clima es muy frío. Nunca he dejado este lugar, ni tampoco tengo amigos, mi vida es muy solitaria,” El viejo árbol suspiró.
“¡Ah, que desafortunado! Cuán solitaria debe ser tu vida, y el poco calor que conoces es demasiado poquito,” Suspiró emocionalmente el pájaro.
Justo en ese instante, unas pocas personas pasaban por el bosque, tenían frío y estaban cansados.
“Si tan sólo tuviéramos un fuego, podríamos calentarnos y todo estaría bien.” Dijo una de las personas.
De repente descubrieron que había un viejo y marchito árbol junto al camino y entonces, caminaron emocionados hacia el árbol.
Cuando el pájaro vio las hachas en sus manos, rápidamente voló hacia otro árbol.
Unos cuantos de ellos alzaron sus hachas y talaron al viejo árbol. Luego lo cortaron en leña.
Poco después tenían un fuego rugiendo a pesar del hielo y la nieve. La gente se sentó alrededor del fuego disfrutando del calor. Como ya no estaban congelándose, sonreían contentos.
“¡Pobre árbol viejo! Exclamó el pájaro. “¡Antes estabas tan solitario, viviendo solo en este frío mundo!”
El viejo árbol sonrió entre las llamas, “Amigo, no me tengas lástima. No importa cuán solo estuve en el pasado, pero en este mundo, al menos hay algunas vidas que fueron calentadas por mi.”

11 de abril de 2011

Ni tu ni yo somos los mismos.


Entre sus primos, se encontraba el perverso Devadatta, siempre celoso del maestro y empeñado en desacreditarlo e incluso dispuesto a matarlo.
Cierto día que el Buda estaba paseando tranquilamente, Devadatta, a su paso, le arrojó una pesada roca desde la cima de una colina, con la intención de acabar con su vida. Sin embargo, la roca sólo cayó al lado del Buda y Devadatta no pudo conseguir su objetivo. El Buda se dio cuenta de lo sucedido y permaneció impasible, sin perder la sonrisa de los labios.
Días después, el Buda se cruzó con su primo y lo saludó afectuosamente. Muy sorprendido, Devadatta preguntó: 
-¿No estás enfadado, señor? 
-No, claro que no.

Sin salir de su asombro, inquirió: 
-¿Por qué? 
Y el Buda dijo: 
-Porque ni tú eres ya el que arrojó la roca, ni yo soy ya el que estaba allí cuando fue arrojada.             
            
El Maestro dice: 
Para el que sabe ver, todo es transitorio; para el que sabe amar, todo es perdonable.

7 de abril de 2011

Los tres monjes.

Había una vez, en la antigua China, tres monjes budistas que viajaban de pueblo en pueblo dentro de su territorio ayudando a la gente a encontrar su iluminación. Tenían su propio método: Todo lo que hacían era llegar a cada ciudad, a cada villa, y dirigirse a la plaza central donde seguramente funcionaba el mercado. Simplemente se paraban entre la gente y empezaban a reír a carcajadas. La gente que pasaba los miraba extrañada, pero ellos igualmente reían y reían. Muchas veces alguien preguntaba: ¿De qué se ríen?. Los monjes se quedaban un pequeño rato en silencio... se miraban entre ellos y luego, señalando al que preguntaba y apuntándolo, retomaban su carcacajada. Y sucedía siempre el mismo fenómeno: la gente del pueblo, que se empezaba a reunir alrededor de los tres para verlos reír, terminaba contagiándose de sus carcajadas y tornaban a reír tímidamente al principio y desaforadamente al final.

6 de abril de 2011

Dos monjes y una mujer.

Dos monjes que regresaban a su templo llegaron a un arroyo donde encontraron a una hermosa mujer que no se atrevía a cruzarlo, temerosa porque el arroyo había crecido y la corriente era fuerte.
Uno de los monjes, el mayor, casi sin detenerse, la alzó en sus brazos y la llevó hasta la otra orilla.
La mujer le agradeció, ya que su hijo estaba gravemente enfermo y ella necesitaba cruzar ese arroyo para verlo, y los hombres siguieron su camino.
Después de recorrer tres días el otro monje, el joven, sin poder contenerse más, exclamó: "¿Cómo pudiste hacer eso, tomar una mujer en tus brazos? Conoces bien las reglas..." y otras cosas por el estilo.
Respondió el monje cuestionado con una sonrisa: "Es posible que haya cometido alguna falta, pero esa mujer necesitaba cruzar ese arroyo para ver a su hijo. Yo solo crucé a la mujer y la dejé en la otra orilla. "¿Pero que te pasa a ti, que ya pasaron tres días del episodio y aún la llevas a cuestas?".
Yo la dejé del otro lado del arroyo.

5 de abril de 2011

El secreto en el cofre.

Hace muchísimos años, vivía en la India un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacia ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre mas feliz del mundo. Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano. Mientras mas lo intentaban, mas infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir. Así pasaban los años y el sabio era cada día mas feliz. Un día llego ante él un niño y le dijo: "Señor, al igual que tu, también quiero ser inmensamente feliz. "Por qué no me enseñas que debo hacer para conseguirlo"? El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo: "A ti te enseñaré el secreto para ser feliz.