25 de marzo de 2011

La riqueza más grande del mundo.

La historia se refiere a un individuo que se mudo de aldea, en la India, y se encontró con lo que allí llaman un maestro.
Este es un mendicante errante, una persona que, tras haber alcanzado la iluminación,
comprende que el mundo entero es su hogar, el cielo su techo y Dios su Padre, que cuidara de el. Entonces se traslada de un lugar al otro. Tal como tu y yo nos trasladaríamos de una habitación a otra de nuestro hogar.
Al encontrarse con el maestro, el aldeano dijo: "¡No lo puedo creer! Anoche soñé con usted. Soñé que el Señor me decía: -Mañana por la mañana abandonaras la aldea, hacia las once, y te encontraras con este maestro errante - y aquí me encontré con usted."
"Que mas le dijo el Señor?" Pregunto el maestro. Me dijo: "Si el hombre te da una piedra preciosa que posee, serás el hombre más rico del mundo... ¿Me daría usted la piedra?"


Entonces el maestro revolvió en un pequeño zurrón que llevaba y dijo: "¿Será esta la piedra de la cual usted hablaba?" El aldeano no podía dar crédito a sus ojos, porque era un diamante, el diamante más grande del mundo.

-¿Podría quedármelo?
-Por supuesto, puede conservarlo; lo encontré en un bosque. Es para usted.

Siguió su camino y se sentó bajo un árbol, en las afueras de la aldea. El aldeano tomo el diamante y ¡que inmensa fue su dicha! Como lo es la nuestra el día en que obtenemos algo que realmente deseamos. El aldeano en vez de ir a su hogar, se sentó bajo un árbol y permaneció todo el día sentado, sumido en meditación. Al caer la tarde, se dirigió al árbol bajo el cual estaba sentado el maestro, le devolvió a este el diamante y dijo: "Podría hacerme un favor?" 
"¿Cuál?" le pregunto el maestro.
"¿Podría darme la riqueza que le permite a usted deshacerse de esta piedra preciosa tan fácilmente?"...

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